MEDICINA ESTÉTICA

¿Hacia dónde va la industria de la belleza en tiempos de mujeres reales?

La reciente polémica acerca de las fotos de Wanda Nara puso sobre el tapete las exigencias estéticas que naturalizan estereotipos de belleza inalcanzables. También demostró que cada vez cobran más fuerza los movimientos que promueven la aceptación de la diversidad corporal, como el body positivity, no makeup o sin Photoshop.

Sin embargo, la preocupación por  la imagen y el cuerpo sigue estando presente y la demanda de tratamientos estéticos continúa en aumento. Aquí, las especialistas nos hablan del impacto que están produciendo estos cambios en la industria de la belleza.

«El principal cambio que observamos en el consultorio tiene que ver con que hoy las personas apuestan por una belleza integral: cuidar su imagen pero también su salud. Por eso la solución que brindamos como profesionales debe ser también holística”, señala la Dra. Griselda Seleme, Cirujana Plástica y especialista en estética.

Una de las tendencias a nivel mundial indica que en esta búsqueda de la belleza como un todo, se apunta al bienestar y a resultados más naturales, por lo cual la demanda de tratamientos no  invasivos o mínimamente invasivos ha crecido exponencialmente.

“Me inicié en la medicina estética hace 25 años y constantemente debemos capacitarnos e incorporar equipos de última tecnología, para responder a las necesidades de los pacientes, que en modo creciente solicitan prácticas médicas no invasivas”, relata la Dra. Mirian Leguizamón, médica nutricionista, referente en la región del NEA y países limítrofes.

“Estos tratamientos cumplen con las expectativas actuales de las personas que buscan resultados efectivos, seguros, confortables, sin tiempo de recuperación, que desean regresar a su vida habitual después de concurrir a la sesión”, subraya la Dra. Leguizamón.

Las especialistas también coinciden en que hoy los pacientes están más informados y son menos ingenuos en cuanto a los resultados. Aunque señalan que la clave para que los procedimientos estéticos sean efectivos está en un estilo de vida que combine la actividad física con una buena alimentación.

“Los pacientes hoy son conscientes de que los tratamientos no son mágicos. Pero como médicos debemos reforzar la idea de que sin hábitos saludables sostenidos a lo largo del tiempo tampoco se sostendrán los resultados. Puedo trabajar con un láser antiage como Picosure, que es lo más avanzado, pero si la persona fuma, no hace ejercicio o tiene una dieta poco equilibrada, la salud de la piel se va a deteriorar al igual que todo su cuerpo”, enfatiza la Dra. Seleme.

“Los pacientes tienden a preocuparse por el estado de su cuerpo cuando comienzan las estaciones de  primavera  y verano. Pero en realidad lo primero que hay que observar son los hábitos nocivos, que  deterioran la calidad de vida de las personas. Por eso en nuestro centro tenemos una mirada general del paciente, se le concientiza sobre la importancia del cuidado de su salud durante todo el año, no solo para que llegar bien al verano”, agrega la Dra. Leguizamón.

Si bien comenzamos hablando de “mujeres reales”, en todo el mundo el número de hombres que se someten a procedimientos estéticos también va en aumento.

“Entre los tratamientos más solicitados tanto por mujeres como por hombres se encuentran la depilación definitiva y la eliminación de grasa persistente, aunque en diferentes zonas en cada caso. Yo recomiendo los tratamientos que cumplen con esta demanda de rapidez de los pacientes, de seguridad y de ser no invasivos que mencionamos anteriormente.

Por último, hay un factor que suma a esta deconstrucción de los ideales de belleza establecidos, es el hecho de que la expectativa de vida ha crecido notablemente y eso también modifica cómo nos enfrentamos al paso del tiempo.

“La apariencia refleja un estado general de salud. El envejecimiento natural no puede evitarse; pero es un proceso que podría llegar a darse de manera controlada,  conociendo, previniendo y tratando los efectos que lo  producen Por esto es importante   entender que  no se trata de no envejecer, sino de envejecer bien, aceptando lo que no se puede cambiar y tratando lo que podemos evitar” finaliza la Dra. Seleme.