ACUERDO MERCOSUR – U.E. ¿ALGO ES ALGO, PEOR ES NADA?

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No había mucho más tiempo para seguir dándole vueltas a este acuerdo que en verdad fue por primera vez pensado en 1994, mientras se posponía el plazo fijado por MERCOSUR para transformarse en un Mercado Común. Paralelamente nacía también como esbozo la idea del ALCA (Tratado de Libre Comercio para las Américas).

En 1999 comenzaron las negociaciones hasta la fecha donde más de treinta de ellas fueron sumándose unas a otras y casi siempre y hasta ahora con idéntico resultado. Avanzar y calentar motores porque algún emergente político aparecía y lo ponía en escena y luego se frustraba, volvía al freezer por un tiempo a la espera de  que una nueva oportunidad o necesidad política lo volviera a poner sobre la mesa. Las razones de lo ocurrido fueron  como casi siempre multicausales, pero primó el boicot, que sistemáticamente y lógicamente, realizaron a la hora de avanzar en las negociaciones los representantes de la comunidad agrícola europea PAC encabezada por Francia, Portugal y España entre otros, cuando se imaginaban compitiendo con la región agrícola más eficiente del planeta.

Hoy día la coyuntura política ha vuelto a visualizar una oportunidad para avanzar en términos de poder cerrar este acuerdo y concretamente han dado un paso hacia adelante,  en el que las partes acordaron firmar un Tratado de Libre Comercio TLC con Adecuación e Implementación Progresiva.

CONOCIENDO YA LOS ANTECEDENTES, AHORA LO MÁS IMPORTANTE ES EL PRESENTE.

Este acuerdo firmado producto de una negociación que durante tanto tiempo no logró concretarse está asociado a que había dos alternativas: lo descartábamos definitivamente o firmábamos algo que lejos iba a estar de ser bueno, ni hablar de ideal, pero que pudiera iniciar un camino. Vale resaltar que la coyuntura mundial de hoy día hace difícil poder negociar acuerdos ideales. En consecuencia, luego que ponemos en contexto que este acuerdo no es más que una intención de comenzar a andar un camino difícil de recorrer, salimos de la posición crítica general para ingresar en consideraciones particulares y en oportunidades y amenazas específicas.

Destacamos entonces que este acuerdo tiene puntos que podríamos ver como favorables y algunos que deberíamos poner bajo la lupa y discutirlos o interpretarlos más profundamente.

Comenzamos entonces diciendo que Europa está al igual que gran parte del mundo asediada por una coyuntura que no le es del todo favorable en términos económicos y de negocios. Sumado entre otras cosas lo que viene ocurriendo con la salida o no de Inglaterra de la Unión Europea (Brexit). Este acuerdo con MERCOSUR viene a darle una buena noticia y un fortalecimiento importante,  nada menos que llevarlo a acabo con un bloque con el que tiene un intercambio comercial favorable y que podría en un futuro ser una región estratégica con la que tener un TLC vigente habrá sido una decisión geopolíticamente inteligente. Para MERCOSUR lo primero que hay que analizar que la UE es el segundo socio comercial en importancia después de China. Y que un acuerdo similar al nuestro Europa venía conversando con Estados Unidos denominado Asociación Transatlántica para el Comercio y la Inversión (TTIP), que representa algo así como el 50% del PBI mundial y tiene un comercio recíproco de aproximadamente 600.000 millones de dólares anuales, un tercio del comercio exterior del mundo. Lo que representa más de seis veces el volumen comercial  que tiene  con MERCOSUR que en 2018 estuvo cerca de llegar a los 100.000 millones,  con 8000 millones de dólares  de saldo positivo a favor de la U.E. Ese tratado entre USA y la U.E. no fue firmado ya que el Presidente de los Estados Unidos Donald Trump, en el marco de las negociaciones, les puso aranceles de importación a productos europeos lo que significó un rechazo enérgico de la Unión Europa y un freno de mano al avance del TLC. Si eso no hubiera ocurrido y este tratado hubiera avanzado entre las dos potencias, difícilmente MERCOSUR podría haber negociado nada, solo nos hubieran puesto condiciones y seguramente mucho más duras que las actuales para avanzar en este acuerdo.

En igual sentido, este pre acuerdo significa un shock de vida al MERCOSUR, una inyección directa a su corazón que lo puso a latir nuevamente, una esperanza, ¡MERCOSUR aún vive!  y esto es lo más importante. MERCOSUR vivo significa la única  alternativa concreta de una Sur América Próspera e Independiente.

Otra cuestión no menor a resaltar es que la firma de este tratado compromete al ámbito político y le pone fecha de vencimiento a las reformas que hace tanto tiempo todos mencionamos como diagnóstico, pero que a la fecha el Estado no ha puesto en marcha. Ahora el reloj ha comenzado a andar y ya no hay ninguna posibilidad de dilatar esto y que siga siendo titulares de campañas políticas de uno y otro lado. Este acuerdo inicial pone sobre la mesa la necesidad de una Urgente Reforma Tributaría y Aduanera, Reforma Laboral, Obras de Infraestructura y reducción de Costos Logísticos. Desburocratización del Comercio Exterior y lo fundamental Integración Plena en el ámbito de MERCOSUR.

Para finalizar debemos mirar con mayor detenimiento algunos puntos del acuerdo. Es importante resaltar que los procesos de desgravación arancelaria y las cuotas asociadas darán ventajas de uno y otro lado progresivamente teniendo como horizonte final 5 y 15 años tanto para MERCOSUR como para la U.E respectivamente. Pero lo más importante en el Comercio Exterior bilateral, lo que marcará las oportunidades de negocios, serán las medidas sanitarias y fito sanitarias, normas de origen, normas técnicas de seguridad, propiedad intelectual, en definitiva, las medidas no arancelarias que en consecuencia se apliquen al intercambio de bienes.

Otro de los puntos centrales serán las “Compras Públicas” si vamos a aceptar este punto debemos concebir una legislación por fuera del acuerdo totalmente transparente y con amplia participación de las Cámaras y Asociaciones Empresarias y de los organismos de control que tengan capacidad de suspensión previa y no como hasta ahora que participan auditando los hechos consumados. Este acuerdo también modificara y hasta podría dejar sin efecto la “Ley de Compre Argentino” porque todos los Acuerdos Internacionales tiene valor jurídico superior respecto de las leyes nacionales de sus signatarios.

Lo que se viene son mínimo tres años para  el proceso de traducción a todos los idiomas oficiales del acuerdo y seguidamente la Ratificación de todos los Parlamentos de los Estados Miembros de Uno y Otro Bloque, que debe ser por unanimidad al menos para MERCOSUR. Y lo vital, un tiempo para aprovechar y trabajar hacia adentro en todo lo que es necesario hacer para que podamos integrar nuestras industrias esencialmente PyMEs al  desarrollo y oportunidad de crecimiento que como objetivo enuncia este acuerdo. Si en cambio no tomamos conciencia de la situación y el tiempo nos encuentra en el mismo lugar sin haber hecho las reformas necesarias. Quizás sea la vuelta al modelo Agro, Minero Exportador que tanta pobreza y desgracias trajo a la región a comienzos del siglo XX.

Lic. Gastón Raggio
Director Ejecutivo / Secretario Adjunto COMEX
Unión Industrial Región Rosario – UNIRR
Asociación Empresaria de Rosario – AER